Tumores localmente avanzados de cabeza y cuello

Tratamiento de tumores localmente avanzados de cabeza y cuello mediante hipertermia

El tratamiento de tumores localmente avanzados de cabeza y cuello sigue siendo un gran desafío médico. Estos cánceres suelen diagnosticarse en estadios avanzados, lo que complica su manejo e impacta significativamente la calidad de vida de los pacientes. Entre los enfoques innovadores, la hipertermia oncológica aparece hoy como una estrategia terapéutica prometedora, utilizada en asociación con radioterapia o quimioterapia.

¿Qué es la hipertermia en oncología?
La hipertermia es una técnica médica que eleva localmente la temperatura de los tejidos tumorales, generalmente entre 40°C y 44°C, para fragilizar las células cancerosas. A diferencia de las células normales, las células tumorales son particularmente sensibles al calor. La hipertermia mejora así la eficacia de los tratamientos clásicos:

  • Aumento de la sensibilidad de los tumores a la radioterapia;

  • Potenciación de los efectos de la quimioterapia;

  • Mejora de la oxigenación de los tejidos, lo que refuerza la acción terapéutica.

Hipertermia y cánceres de cabeza y cuello
En el caso de tumores localmente avanzados de cabeza y cuello, la hipertermia se utiliza frecuentemente en complemento de radioquimioterapia. Los estudios clínicos muestran que esta asociación permite:

  • una mejor respuesta tumoral;

  • una reducción del volumen tumoral;

  • una mejora del control local de la enfermedad;

  • un aumento de la tasa de supervivencia sin progresión.

Ventajas para los pacientes
El uso de la hipertermia presenta varios beneficios:

  • Un enfoque no invasivo y bien tolerado;

  • Un tratamiento dirigido que limita los efectos secundarios en los tejidos sanos;

  • Una opción adicional para pacientes con resistencia a tratamientos convencionales.

Conclusión
El tratamiento de tumores localmente avanzados de cabeza y cuello mediante hipertermia representa un avance terapéutico significativo. Al combinar calor controlado y terapias estándar, este enfoque mejora las perspectivas de curación mientras preserva la calidad de vida de los pacientes. La integración de la hipertermia en los protocolos de atención abre nuevas vías en la lucha contra cánceres difíciles de tratar.