Tumores vesicales localmente avanzados o recurrentes

Tratamiento de tumores vesicales localmente avanzados o recurrentes mediante hipertermia

El cáncer de vejiga es una patología frecuente que puede progresar hacia formas localmente avanzadas o recidivantes, requiriendo enfoques terapéuticos innovadores. Entre estas opciones, la hipertermia representa una técnica prometedora, utilizada en complemento de tratamientos clásicos como la cirugía, la quimioterapia o la inmunoterapia.

¿Qué es la hipertermia en oncología?
La hipertermia consiste en elevar la temperatura de los tejidos tumorales (entre 40°C y 45°C) mediante tecnología médica especializada. Esta elevación controlada del calor tiene como efecto:

  • debilitar las células cancerosas, más sensibles que las células sanas al calor;

  • mejorar la eficacia de los medicamentos anticancerosos, especialmente la quimioterapia intravesical;

  • estimular la respuesta inmunitaria del organismo contra el tumor.

Hipertermia y tumores vesicales
En el caso de tumores vesicales localmente avanzados o recurrentes, la hipertermia se combina frecuentemente con instillación intravesical de quimioterapia (como la mitomicina C). Esta asociación mejora la penetración del medicamento en la pared vesical y reduce el riesgo de recidiva.
Estudios clínicos muestran que este enfoque permite:

  • aumentar las tasas de respuesta tumoral;

  • retrasar o evitar la cistectomía (extirpación de la vejiga) en algunos pacientes;

  • ofrecer una alternativa terapéutica a pacientes resistentes a tratamientos estándar.

Ventajas de la hipertermia en el cáncer de vejiga

  • Método no invasivo y bien tolerado.

  • Puede repetirse según el protocolo.

  • Mejora la calidad de vida al reducir la progresión de la enfermedad.

  • Ofrece una solución a pacientes con recidivas frecuentes.

Conclusión
El tratamiento de tumores vesicales localmente avanzados o recurrentes mediante hipertermia constituye hoy una estrategia innovadora y eficaz. Al asociar calor terapéutico y agentes anticancerosos, esta técnica optimiza los resultados clínicos mientras preserva, en la medida de lo posible, la función vesical.